Blog · Pilar 03 · Retiro
Tu pensión no va a reemplazar tu sueldo. ¿Cuánto te falta?
María Alejandra Quijano · · 5 min de lectura
Hay una frase que escucho con frecuencia en el diagnóstico: "Yo cotizo juicioso, entonces el retiro está resuelto". Cuando pregunto cuánto espera recibir de pensión cada mes, casi nunca hay una cifra. Y cuando hacemos el cálculo juntos, muchas veces lo que aparece está muy lejos de lo que esa persona gasta hoy.
No es una excepción. Es algo que veo una y otra vez en profesionales a los que les va bien. Cotizan, asumen que con eso basta, y dejan la pregunta para "más adelante". El problema es que en el retiro el tiempo es el ingrediente más importante, y es justo el que se pierde esperando.
Por eso el tercer pilar parte de una verdad incómoda: tu pensión no va a reemplazar tu sueldo. El resto lo construyes tú.
Por qué la pensión no alcanza para tu vida de hoy
La pensión obligatoria es una base, no un plan completo. Se calcula con reglas que dependen de tu régimen, de cuántas semanas hayas cotizado, del salario sobre el que cotizaste y de otros factores. En la práctica, para la mayoría de las personas con ingresos medios y altos, lo que reciben suele ser bastante menos que lo que ganan trabajando.
Y hay algo más: muchas personas no cotizan sobre todo lo que ganan. Si eres independiente, si tienes un negocio o si parte de tu ingreso es variable, es probable que tu pensión se esté calculando sobre una cifra menor que tu ingreso real.
No te digo esto para asustarte. Te lo digo porque es mucho más fácil cerrar una brecha que conoces a los 35 años que una que descubres a los 60.
Cómo se calcula la brecha
El método es sencillo y lo hacemos en tres pasos:
- Definimos la renta mensual con la que quieres vivir cuando dejes de trabajar. No la que "toca", sino la que te permite mantener tu vida.
- Estimamos lo que te daría la pensión obligatoria, con tu historia laboral real.
- Restamos. La diferencia es tu brecha pensional, y esa es la cifra que hay que construir.
Supongamos un ejemplo ilustrativo. Quieres vivir con $10.000.000 mensuales en el retiro y, según tu historia, la pensión obligatoria te daría unos $4.000.000. Tu brecha es de $6.000.000 al mes.
Si esperas vivir 25 años retirado, esa brecha equivale, de forma muy simplificada y sin contar rendimientos ni inflación, a $1.800.000.000. Dicho así parece imposible. Pero ese capital no se reúne de un golpe: se construye con aportes mensuales durante muchos años. Y cuanto antes empieces, menor es la cuota, porque el dinero tiene más tiempo para crecer.
En un plan real proyectamos también la inflación, la edad a la que te quieres retirar y el rendimiento que razonablemente puede esperarse según el tipo de ahorro, siempre con escenarios prudentes.
La pieza clave: que el ahorro sea automático
He visto a muchas personas con muy buena intención y cero resultados. Ahorran para el retiro "cuando pueden", y nunca pueden, porque siempre hay algo más urgente.
Por eso, una vez que tenemos la cifra, la convertimos en un aporte mensual automático. Sale el mismo día que entra tu ingreso, como cualquier otra obligación, y deja de depender de tu fuerza de voluntad.
Las herramientas que usamos para completar la pensión son varias:
- La pensión obligatoria, que es la base y conviene revisar que esté bien: semanas cotizadas, salario de cotización, historia completa.
- Los fondos voluntarios de pensión, que permiten ahorrar adicional para el retiro y que, según cada caso, pueden tener beneficios tributarios. Esos beneficios se revisan siempre de forma legal y con tu contador.
- Planes de ahorro para el retiro en dólares, para quienes quieren que una parte de ese capital esté en una moneda fuerte.
La elección depende de tu edad, tus ingresos, tu tolerancia al riesgo y tus otras metas. No hay una herramienta correcta para todos.
Retirarte cuando quieras, no cuando te toque
Lo que busco con este pilar no es solo que tengas una pensión. Es que puedas decidir. Que trabajes por gusto y no por obligación, y que tu yo del futuro no tenga que depender de nadie, ni siquiera de tus hijos.
Un retiro sin plan casi siempre termina en lo mismo: alguien de la familia tiene que asumir los gastos. Un retiro con plan te devuelve la libertad de elegir.
Qué puedes hacer esta semana
- Descarga tu historia laboral y revisa que las semanas y los salarios cotizados estén completos. Si hay vacíos, es mejor detectarlos hoy.
- Escribe la cifra mensual con la que te gustaría vivir en el retiro, en pesos de hoy.
- Revisa sobre qué ingreso estás cotizando y compáralo con lo que realmente ganas.
- Si ya tienes ahorro voluntario, mira cuánto llevas y cuánto aportas al mes.
- Programa un aporte automático, aunque sea pequeño. Empezar importa más que el monto.
Conoce tu brecha antes de que sea tarde
La brecha pensional es una de las cifras más importantes de tu vida financiera, y la mayoría de las personas nunca la ha calculado. En el diagnóstico la estimamos juntos y la convertimos en un aporte mensual concreto.
Las cifras y ejemplos son ilustrativos. Las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras y el valor de las inversiones puede subir o bajar. Las coberturas, condiciones y beneficios tributarios dependen de cada producto, compañía y caso particular. La información de este sitio no constituye una oferta de valores ni una recomendación de inversión personalizada.