Ir al contenido
MAQ Brokers

Blog · Pilar 06 · Impuestos

No importa cuánto ganas, sino cuánto te queda tras impuestos

María Alejandra Quijano · · 4 min de lectura

Cada año veo la misma escena. Llega la temporada de declaración de renta, el contador hace las cuentas y mi cliente me escribe con una mezcla de sorpresa y rabia: "¿Cómo así que tengo que pagar todo eso?". Y casi siempre la siguiente pregunta es: "¿Había algo que pudiera haber hecho?".

Muchas veces, sí. Pero no cuando ya llegó la declaración y el año está cerrado. Se hace durante el año, con un plan. Ese es el pilar 6 de nuestra metodología: que una parte de lo que hoy se va en impuestos se quede trabajando para ti, siempre dentro de la ley.

Ganar más no siempre significa conservar más

Le pasa a casi todo profesional con buenos ingresos: llega el aumento, llega la emoción, y luego llega el desprendible de pago con la retención. A medida que ganas más, también puede crecer la parte que pagas en impuestos.

Por eso insisto en que el número importante no es tu salario, sino lo que conservas al final. Dos personas con el mismo ingreso pueden terminar el año con patrimonios muy distintos según cómo organizaron su ahorro.

Lo que la ley premia: el ahorro de largo plazo

La legislación colombiana ofrece incentivos para que las personas ahorren a largo plazo, especialmente para dos metas: el retiro y la vivienda. Las herramientas más conocidas son:

  • Aportes voluntarios a fondos de pensión. Además de construir tu retiro, pueden darte un beneficio tributario si cumples las condiciones que pone la ley.
  • Cuentas AFC (Ahorro para el Fomento de la Construcción). Pensadas para quien ahorra para comprar vivienda, también con beneficios cuando se cumplen ciertos requisitos.
  • Algunos seguros de vida con ahorro, según el producto y sus condiciones, que revisamos caso a caso.

Estos beneficios tienen límites, requisitos de permanencia y condiciones de uso. Y cambian: las reglas tributarias se ajustan con las reformas. Por eso no te voy a dar topes ni porcentajes en un artículo. Lo que sí te digo es que muchos profesionales que podrían usarlos no lo hacen, o los usan mal.

El error más común: usarlos sin plan

He visto dos errores que se repiten.

El primero es hacer un aporte grande en diciembre, a la carrera, solo "para pagar menos impuestos", sin pensar si ese dinero va a quedarse quieto el tiempo que exige la herramienta. Si lo retiras antes de cumplir las condiciones, puedes perder el beneficio y terminar peor de lo que empezaste.

El segundo es lo contrario: no usar nada porque "eso es muy complicado". Y así, año tras año, se deja pasar una herramienta que estaba disponible.

La forma correcta es pensarlo al revés. Primero defino para qué es la plata: tu retiro, tu vivienda. Después elijo la herramienta que, además de servir para esa meta, tiene un beneficio tributario. El impuesto que dejas de pagar es una consecuencia de un buen plan, no el objetivo.

Un ejemplo para verlo claro

Te lo explico con un ejemplo ilustrativo.

Supongamos que Laura y Andrés ganan cada uno $15.000.000 al mes y los dos deciden ahorrar $1.500.000 mensuales para su retiro.

  • Andrés lo deja en una cuenta de ahorros común. Al final del año tiene $18.000.000 ahorrados y su declaración no cambia en nada.
  • Laura, con su asesora y su contador, decide hacer ese mismo ahorro como aporte voluntario a un fondo de pensión, cumpliendo las condiciones de la ley.

Los dos ahorraron exactamente lo mismo. La diferencia es que el ahorro de Laura, dentro de los límites legales, puede ayudarle a reducir la base sobre la que paga impuestos. Cuánto se ahorra exactamente depende de su situación completa, y eso lo calcula su contador. Pero el punto es claro: el mismo esfuerzo, organizado distinto, rinde distinto.

Tu contador y tu asesora, en el mismo equipo

Mi trabajo no reemplaza al de tu contador. Lo complementa. Yo te ayudo a definir tus metas, cuánto ahorrar y en qué herramienta. Tu contador revisa cómo eso se refleja en tu declaración y que todo cumpla la norma. Cuando los dos trabajamos coordinados durante el año, y no solo en la temporada de declaración, el resultado es mucho mejor.

Y lo digo claro: aquí hablamos de usar beneficios que la ley ofrece. Nada de esconder ingresos ni de trucos. La tranquilidad también es dormir sabiendo que todo está en regla.

Qué puedes hacer esta semana

  1. Busca tu última declaración de renta y mira cuánto pagaste. Ese número es tu punto de partida.
  2. Revisa si ya tienes aportes voluntarios o una cuenta AFC. Muchas personas los abrieron hace años y no recuerdan en qué condiciones están.
  3. Escribe tus metas de largo plazo: retiro, vivienda. El beneficio tributario se aprovecha mejor cuando la plata tiene un propósito.
  4. Agenda una conversación con tu contador antes de fin de año, no después. Pregúntale qué beneficios aplican a tu caso.
  5. No hagas aportes grandes a la carrera en diciembre sin saber cuánto tiempo puedes dejar esa plata quieta.

Empieza por tu radiografía

No se trata de pagar menos a cualquier costo, sino de que tu ahorro haga doble trabajo: construir tu futuro y, de paso, aliviar tu carga tributaria de forma legal.

Los ejemplos de este artículo son ilustrativos. Los beneficios tributarios dependen de la ley vigente, de cada producto y de tu caso particular, y deben revisarse con tu contador.